Dime como piensas… Y te diré qué haces, y sientes.

Cuando todo va bien en nuestros pensamientos (yo interior o pepito grillo), y nuestra forma de comportarnos es acorde a lo que pensamos, a nuestros valores,  nuestras emociones están en equilibrio, y aceptamos que lo desagradable, también es parte de esta gran aventura que es la vida, somos felices, estamos más tranquilos, y lo proyectamos hacia la gente que está a nuestro alrededor.

¿Pero que ocurre cuando nuestros pensamientos se convierten en negativos en varios aspectos?

Que generalmente, se puede entrar en un estado de ánimo deprimido.

Para que se mantenga un estado de ánimo negativo durante un tiempo prolongado y se le diagnostique como depresión, ha de haber la siguiente triada cognitiva, además de otros aspectos conductuales, y emocionales.

  • Pensamientos negativos acerca de uno mismo o de su autovalía, por ejemplo: “Soy un desastre”, “lo hago todo mal”…
  • Pensamientos negativos sobre el mundo y los demás, del tipo: “pensarán que soy inútil”, “Esto es muy difícil”, “no me aporta nada”…
  • Pensamientos negativos sobre el futuro como por ejemplo: “no me van a salir las cosas como yo quiero”, “no creo que vaya a mejorar mi vida”…

Cuando este tipo de pensamientos, ocupan la mayor parte de nuestro día, y de nuestra visión, y además los tomamos como que son verdaderos, en muchas ocasiones, no somos capaces de ponerlos a prueba, y actuar en contra de ellos, por ejemplo: si te sientes sola, piensas que no le importas a nadie, y además te encierras en casa, pues darás por válido ese pensamiento, porque además tu conducta va dirigida a aislarte y no socializar con nadie. Si por el contrario, pones a prueba esa creencia, y haces por quedar con alguien, o salir a la calle, o buscar una actividad que te guste y sea en grupo, te estás movilizando, y puedes comprobar que la situación no es tan catastrófica.

¿Cuáles son los principales errores en el pensamiento?

  • Pensamiento de todo o nada: Se suelen ver las cosas en un extremo u otro sin punto medio.
  • Filtro mental: En ocasiones se presta atención sólo a cierto tipo de evidencia, por ejemplo, prestar atención a lo que te ha salido mal, pero no a lo que te ha salido bien.
  • Saltar a conclusiones: Hay dos tipos
    • Lectura de mente: Imaginar que sabemos lo que otros pensarán.
    • Adivinar el futuro: Creer que si hago y digo x, pasará x o contestará x.
  • Razonamiento emocional: Asumir que porque te sientes de una forma concreta, lo que piensas sobre ti es verdad, por ejemplo ” me ha dado vergüenza hacer o decir x por tanto debo ser un idiota”
  • Etiquetado: Nos ponemos etiquetas a nosotros mismos o a otras personas, lo que genera juicios de valor, por ejemplo: “soy un fracaso”, “soy inútil”…
  • Sobregeneralización: Exagerar las conclusiones de un hecho concreto, y ver un evento negativo aislado en todo lo demás, por ejemplo: “Nunca pasa nada bueno”, “Todo es terrible siempre”.
  • Descalificar lo positivo: Invalidar las cosas buenas que te han sucecido, o que has hecho, como si no tuviera importancia.
  • Magnificación (catastrofizar): Agrandar las situaciones desproporcionadamente.
  • Minimizar: Restar importancia a las cosas realmente importantes.
  • Debería: Utilizar palabras como debería, o tengo que, pueden hacerte sentir culpable o como si ya hubieses fallado, si se utilizan hacia otras personas, el sentimiento que suele producir es la frustración.
  • Personalización (es mi culpa): Culparse a uno mismo, o tomar la responsabulidad de algo que no te corresponde, y a la inversa, culpar a los demás de algo de lo que tu eres responsable. Sólo lleva a la ira, la frustración, y la tristeza.

Es importante saber qué tipo de pensamientos tienes, y ponerlos a prueba, si los das cómo ciertos y no compruebas si lo son, y además tampoco realizas cambios en tu conducta para dirigirte hacia una mejoría, te puedes quedar estancado en un estado emocional muy desagradable, si esto te sucede, necesitas herramientas para mejorar tu día a día, hace tiempo que no te encuentras bien anímicamente, y no sabes cómo o qué hacer para salir hacia delante, pide atención psicológica.

En Amarsan Psicología y Salud, atendemos a pacientes de Valencia, Almàssera, Meliana, Bonrepós, Vinalesa, Alboraya, Rocafort, Moncada, Tavernes Blanques, Massamagrell, Albalat dels Sorells, Puçol, el Puig, La Pobla de Farnals, y también ofrecemos consulta on-line para poder dar servicio desde cualquier parte del mundo.