Cuando el miedo al miedo te puede: El Trastorno de pánico.

¿Qué es el Trastorno de Pánico?

El Trastorno de pánico, es un trastorno de ansiedad, que viene caracterizado porque la persona sufre una o varias crisis de pánico que son inesperadas para la persona. Es decir, sin saber el motivo, la persona sufre de manera repentina, ataques de miedo intenso. Durante estos ataques, la persona cree que puede sufrir un infarto, un ataque al corazón, estar enloqueciendo… todo ello debido a que las sensaciones fisiológicas que se activan con la ansiedad son muy potentes y hacen que la persona piense en todas las consecuencias anteriormente citadas, por ejemplo: ante la sensación de ahogo, la persona cree que se está asfixiando y que se puede desmayar, o ante la taquicardia, la persona piensa que le va a dar un infarto.

El Trastorno de pánico, puede ir acompañado o no de agorafobia, que consiste en una aparición de ansiedad muy elevada al encontrarse en situaciones donde escaparse puede resultar difícil, o no puede disponer de ayuda.

Normalmente, la persona que padece esta patología, suele evitar o huir de las situaciones, o lugares que le produzcan esas sensaciones desagradables, aunque en ocasiones con mucho miedo, pueden llegar a exponerse sobre todo si están cerca de alguien que conocen.

Tipos de crisis de ansiedad:

  • Inesperadas: No hay ningún estímulo que desencadene la crisis, y el paciente la percibe como espontánea, y sin motivo que la cause.
  • Determinadas por la situación: La crisis aparece cuando la persona se expone o anticipa la presencia de un estímulo concreto, por ejemplo ver llegar el autobús que ha de coger lleno de gente.
  • Predispuestos situacionalmente: Las crisis se relacionan con una situación, y aparece cuando la persona se expone a ciertos estímulos, pero no siempre existe esa asociación con el estímullo, ni tampoco aparece inmediatamente a la exposición (por ejemplo, una persona con miedo a los ascensores, puede subir en ascensor sin sufrir una crisis, o padecer la crisis media hora después de haber subido)

Síntomas

  • Síntomas físicos:  Cardiovasculares como taquicardia, escalofríos, sofocos, o palpitaciones. Respiratorios (sensación de falta de aire, asfixia, o dolor pectoral), pseudoneurológicos (sensación de mareo, inestabilidad, sensación de irrealidad, despersonalización, temblor), excretores (sudoración, o urgencia para orinar) o abdominales (dolor abdominal, o urgencia para defecar).

 

  • Síntomas cognitivos: Creencia de tener una enfermedad física (infarto, tumor,enfermedad neurológica…), una enfermedad mental (estar volviéndose loco, perder el control, perder la noción de la realidad), de desmayarse o creer que se puede morir.

 

  • Conducta de escape, búsqueda de ayuda, evitación, y protección: Ante la presencia de cualquier síntoma, la persona afectada siente la necesidad de salir corriendo, buscar ayuda médica o de personas cercanas para calmarse, ante la posibilidad de que algo malo pueda ocurrir, la persona evitará enfrentarse a cierto tipo de situaciones (por ejemplo evitar conducir). En otras ocasiones, la persona es capaz de afrontar las situaciones temidas, si lleva consigo determinados objetos, le acompaña alguien, o intenta distraerse mientras hace esas actividades temidas.

 

  • Ansiedad anticipatoria: La persona piensa sobre lo que puede ocurrir en determinadas situaciones, y ello ya le hace experimentar síntomas que confirman la “realidad” de su miedo, provocando la conducta de escape o evitación (ej: antes de subir al metro la persona se siente mareada, lo que confirma su miedo a desmayarse, y deja pasar el metro, coge otro transporte, o no va a su destino)

 

 

 

 

 

 

Fuente: Moreno, P.; Martín, J. Tratamiento psicológico del trastorno de pánico y la agorafobia. (2011)

Bilbao: Desclée de Brouwer.